Bilbao, 9 de marzo de 2026.
La dificultad para emanciparse, la precariedad laboral y el impacto creciente en la salud mental son los tres grandes retos que identifica la juventud vasca, según el estudio anual “Juventud 2025: eres parte del futuro”, elaborado por la asociación juvenil Global Shapers Bilbao.
El informe recoge las respuestas de 259 jóvenes de entre 16 y 35 años que participaron en una encuesta abierta realizada entre diciembre de 2025 y enero de 2026. A través de una única pregunta “¿Qué reto/problemática detectas en la sociedad al que podríamos dar solución?”, el estudio recoge de forma directa las percepciones, preocupaciones y experiencias de la juventud.
El objetivo del informe es escuchar la voz de las personas jóvenes para comprender los desafíos que afrontan y trasladar estas conclusiones a instituciones públicas, entidades sociales y agentes clave, con el fin de orientar el diseño de políticas y proyectos que respondan a sus necesidades reales.
VIVIENDA Y EMPLEO: el principal bloqueo para la emancipación
Entre los temas más mencionados destaca la dificultad de acceso a la vivienda, que aparece como uno de los principales obstáculos para desarrollar un proyecto de vida autónomo.
Las personas participantes señalan alquileres elevados, salarios insuficientes y condiciones abusivas, lo que genera una sensación de bloqueo vital y dependencia prolongada del entorno familiar.
Este problema se encuentra estrechamente vinculado al ámbito laboral. El estudio identifica precariedad, sobrecualificación y dificultades para acceder a empleo estable como una preocupación constante entre la juventud, especialmente tras completar su formación.
LA SALUD MENTAL: emerge como preocupación transversal
El informe destaca también la salud mental juvenil como uno de los temas más repetidos en las respuestas. Estrés sostenido, presión social, comparación constante en redes sociales y sensación de agotamiento aparecen de forma recurrente en los testimonios recogidos.
Las personas jóvenes no perciben este malestar como un problema exclusivamente individual, sino como consecuencia de un modelo social acelerado, hiperconectado y exigente, que deja poco espacio para el cuidado y el bienestar emocional.
COMUNIDAD: una generación que pide participación real y conexiones reales
Más allá de las dificultades económicas, el estudio señala una fuerte demanda de comunidad, vínculos y espacios de encuentro. Muchas respuestas apuntan a la pérdida de vida de barrio, la desaparición de espacios comunitarios y la creciente sensación de soledad incluso en entornos urbanos.
Al mismo tiempo, el informe refleja preocupación por la polarización social y la desconfianza hacia las instituciones, aunque también muestra un interés claro por participar en iniciativas sociales y comunitarias cuando existen espacios reales para hacerlo.
Diferencias según edad, género y territorio
El análisis segmentado del estudio muestra que no existe una única realidad juvenil, sino múltiples experiencias condicionadas por la edad, el género o el contexto territorial.
Entre las personas más jóvenes predominan las preocupaciones relacionadas con la salud mental, la presión social y el uso intensivo de redes sociales, mientras que en edades más avanzadas cobran mayor peso la vivienda, la estabilidad económica y la conciliación.
El informe también evidencia diferencias de género en la experiencia del malestar juvenil. Las mujeres mencionan con mayor frecuencia la presión estética, la inseguridad y la violencia de género, mientras que los hombres tienden a expresar preocupaciones relacionadas con el empleo y las expectativas sociales.
Por otro lado, las personas jóvenes que viven en entornos rurales o semi-rurales destacan la falta de servicios, transporte y espacios de encuentro, así como la preocupación por la despoblación y la pérdida de identidad comunitaria.
Escuchar a la juventud para construir futuro
El estudio concluye que la juventud no es apática, sino profundamente consciente de los retos sociales que enfrenta. Entre sus principales demandas destacan el acceso a condiciones de vida dignas, el refuerzo del bienestar emocional, la creación de comunidades inclusivas y la apertura de espacios reales de participación.
Desde Global Shapers Bilbao subrayan que escuchar a la juventud no debe ser un gesto simbólico, sino un paso necesario para diseñar políticas públicas y proyectos sociales más eficaces y conectados con la realidad.
El informe completo busca servir como base para impulsar nuevas iniciativas, alianzas institucionales y proyectos que respondan a las preocupaciones expresadas por las personas jóvenes, y ya han comenzado a trabajar en ellos.
Empleo y precariedad laboral
Ambos estudios coinciden en que el empleo es una de las principales preocupaciones estructurales de la juventud.
Comparación con nuestro estudio
Esto muestra que las preocupaciones económicas de la juventud son muy similares a escala local y global.
Coste de vida y acceso a la vivienda
Ambos estudios señalan la vivienda como uno de los principales obstáculos para la emancipación juvenil.
Comparación con nuestro estudio
Esta coincidencia muestra que el acceso a la vivienda es uno de los retos generacionales más extendidos en el mundo desarrollado.
Salud mental y presión social
La salud mental también aparece en ambos estudios.
Comparación con nuestro estudio
Esto indica que la ansiedad generacional es un fenómeno global, no solo local.
El informe del WEF incorpora temas que suelen aparecer menos en estudios locales:
En nuestro estudio, en cambio, predominan problemas cotidianos y estructurales del contexto local:

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